Alemania está considerando ampliar el uso de la inteligencia artificial en su sistema de administración tributaria como parte de reformas legales propuestas para modernizar la aplicación de la fiscalía y mejorar la detección de fraudes. Los planes siguen en revisión y aún no han sido adoptados formalmente.
Según informes, el Ministerio de Finanzas de Alemania está preparando cambios a través de la propuesta de Ley del Impuesto Anual de 2026 que permitirían a las autoridades fiscales utilizar mayores volúmenes de datos reales de contribuyentes para entrenar sistemas de IA. La propuesta también relajaría algunas normas de retención de datos, permitiendo que cierta información de los contribuyentes permanezca disponible para el desarrollo de IA hasta un año antes de su eliminación.
Las autoridades fiscales alemanas ya utilizan diversas formas de automatización y análisis algorítmico bajo la legislación vigente. Desde que la Ley de Modernización Fiscal entró en vigor en 2016, los sistemas automatizados han apoyado cada vez más la evaluación fiscal, el análisis de riesgos, la priorización de auditorías y la detección de fraudes. La nueva propuesta ampliaría significativamente la forma en que los sistemas de IA se entrenan e integran en estos procesos.
Bajo el marco previsto, los sistemas de IA podrían analizar grandes conjuntos de datos para identificar patrones financieros inusuales, señalar posibles presentaciones fraudulentas y ayudar a las autoridades a priorizar casos de alto riesgo para su revisión humana. Los partidarios argumentan que la tecnología podría mejorar la eficiencia a medida que las agencias fiscales se enfrentan a cargas de trabajo crecientes y a datos financieros cada vez más complejos.
Los investigadores también señalan que las autoridades fiscales alemanas ya utilizan herramientas automatizadas para recopilar y comparar información pública disponible de mercados online, sitios web y redes sociales con los registros fiscales presentados. El análisis asistido por IA podría ampliar potencialmente estas capacidades aún más si las reformas propuestas avanzan.
Sin embargo, la propuesta ha generado críticas por parte de defensores de la privacidad, expertos legales y grupos de derechos digitales. Los críticos advierten que usar información real de contribuyentes para entrenar sistemas de IA podría crear riesgos relacionados con vigilancia, perfilado, uso indebido de datos y sesgo algorítmico. Algunos expertos también sostienen que hay poca transparencia sobre cómo funcionan actualmente ciertos sistemas fiscales automatizados y cómo se generan las puntuaciones de riesgo.
Los investigadores en privacidad han pedido una supervisión más estricta y salvaguardas más claras antes de que se apruebe cualquier despliegue ampliado de la IA. Las preocupaciones incluyen cuánto tiempo se conservaría la información de los contribuyentes, quién tendría acceso a los datos de entrenamiento y si las personas serían informadas cuando los sistemas automatizados influyan en las decisiones de auditoría o aplicación.
La propuesta alemana sigue sujeta a debate político y aprobación legislativa. Los funcionarios no han finalizado el marco, y aún podrían introducirse cambios adicionales antes de que se produzca cualquier despliegue nacional.