La cuenta de Instagram archivada asociada a la administración de la Casa Blanca del expresidente Barack Obama fue brevemente comprometida después de que hackers obtuvieran acceso no autorizado y publicaran una serie de publicaciones inusuales antes de que la cuenta fuera asegurada. Meta confirmó la brecha y eliminó el contenido no autorizado poco después.
El incidente involucró a la cuenta de Instagram @obamawhitehouse, un perfil archivado en redes sociales que conserva contenido de la administración Obama. La cuenta, que aún cuenta con unos 2,4 millones de seguidores a pesar de años de inactividad, comenzó de repente a publicar material no autorizado el domingo, atrayendo la atención en las redes sociales.
Según los informes, una de las publicaciones más destacadas mostraba una imagen generada por IA acompañada de un mensaje que afirmaba que “La Casa Blanca está bajo control chií.” También se publicaron Historias de Instagram no autorizadas adicionales durante el compromiso. Las capturas de pantalla de las publicaciones circularon rápidamente en línea antes de que el contenido fuera eliminado.
Meta confirmó a los medios que la cuenta había sido hackeada y afirmó que desde entonces había sido protegida. La empresa también eliminó las publicaciones no autorizadas tras recuperar el control del perfil. No se proporcionaron más detalles sobre cómo los atacantes obtuvieron acceso.
La brecha no afectó a la cuenta personal de Instagram de Barack Obama, que sigue siendo independiente del perfil archivado de la Casa Blanca. Investigadores y periodistas señalaron que la cuenta comprometida estaba específicamente vinculada a la presencia oficial en redes sociales de la administración Obama en lugar de las cuentas personales actuales de Obama.
En esta fase, no hay pruebas públicas que vinculen la intrusión con ningún grupo de hackers o operación estatal específica de hackers. El motivo detrás de las publicaciones tampoco está claro. Aunque el contenido hacía referencia a temas políticos y religiosos chiíes, los investigadores no han identificado quién fue responsable ni si los mensajes pretendían ser propaganda, troleo o provocación política.
El incidente pone de manifiesto los riesgos de seguridad que enfrentan cuentas de redes sociales inactivas pero de alto perfil. Incluso las cuentas que ya no son utilizadas activamente por funcionarios gubernamentales pueden mantener grandes audiencias y una importancia histórica, convirtiéndolas en objetivos atractivos para atacantes que buscan visibilidad y atención mediática.
Los perfiles archivados relacionados con el gobierno en redes sociales se han convertido en objetivos cada vez más valiosos porque las publicaciones no autorizadas pueden propagarse rápidamente por medios de comunicación y plataformas sociales antes de que los administradores puedan responder. En este caso, las capturas de pantalla de la cuenta comprometida siguieron circulando en línea incluso después de que las publicaciones fueran eliminadas.
No ha surgido ninguna evidencia que sugiera que los sistemas gubernamentales, la infraestructura de la Casa Blanca o las redes federales se vieran afectados. La brecha parece estar limitada a la propia cuenta de Instagram. Las autoridades y Meta no han publicado información adicional sobre los atacantes ni sobre el método utilizado para comprometer el perfil.