El gobierno español anunció planes para prohibir que menores de 16 años utilicen plataformas de redes sociales e implementar medidas más estrictas de verificación de edad como parte de una estrategia nacional para proteger a los menores en línea. La propuesta fue presentada por el presidente del Gobierno Pedro Sánchez y su gabinete el 2 de febrero de 2026, y está sujeta a la aprobación del Parlamento español.
Según la legislación propuesta, los operadores de servicios de redes sociales estarían obligados a verificar la edad de los usuarios y a impedir el acceso de personas menores de 16 años, salvo que un progenitor o tutor proporcione su consentimiento. El gobierno afirmó que las restricciones tienen como objetivo reducir la exposición de los niños a contenido dañino y mitigar los riesgos asociados al uso compulsivo de plataformas en línea. Las plataformas que no cumplan podrían enfrentarse a multas u otras sanciones regulatorias una vez adoptada la ley.
El borrador de normas forma parte de una agenda más amplia de seguridad digital anunciada por el gobierno, que también incluye medidas para reforzar la protección de la privacidad y la seguridad de los datos para menores. Las autoridades argumentan que los límites de edad en las redes sociales alinearían la regulación española con las políticas emergentes de otros países europeos que han propuesto o promulgado restricciones de internet basadas en la edad.
Los críticos de la propuesta han expresado preocupaciones sobre la eficacia de los sistemas de verificación de edad en la práctica. Algunos defensores de los derechos digitales advierten que las técnicas para confirmar la edad de los usuarios pueden requerir la entrega de información personal que podría suponer riesgos para la privacidad de los niños. Otros han cuestionado si las prohibiciones por edad empujarían a los usuarios más jóvenes a plataformas no reguladas o comprometerían el anonimato.
El gobierno español ha afirmado que las herramientas de verificación de edad pueden diseñarse para minimizar la recopilación de datos sensibles y que los mecanismos de consentimiento parental serán centrales para la implementación. Las autoridades indicaron que las normas técnicas y los requisitos de cumplimiento se desarrollarían en consulta con la industria y los grupos de la sociedad civil antes de que se finalice la legislación.
Se espera un debate parlamentario sobre el proyecto de ley en los próximos meses. Los legisladores considerarán enmiendas y evaluarán el marco legal necesario para hacer cumplir las restricciones de acceso a menores. Si la medida se adopta como se propone, las plataformas de redes sociales que operan en España tendrían que ajustar los procesos de registro y verificación para cumplir con el umbral de edad antes de fijar las fechas de aplicación.
El anuncio refleja debates más amplios en toda Europa sobre la seguridad en línea de los niños. Gobiernos de varios países han examinado recientemente políticas sobre límites mínimos de edad, sistemas de verificación de edad y salvaguardas para menores de edad como parte de los esfuerzos para abordar los daños en línea. La propuesta española es una de las iniciativas nacionales más completas hasta la fecha.