La policía del Reino Unido ha arrestado a decenas de presuntos estafadores y operadores de fraudes amorosos como parte de una gran ofensiva internacional dirigida a redes de cibercrimen organizado que operan entre el Reino Unido y Nigeria.
La operación, conocida como Operación Serafín, fue liderada por la Policía de la Ciudad de Londres en coordinación con la Agencia Nacional contra el Crimen del Reino Unido, la Alianza de Defensa Cibernética y la unidad de ciberdelitos de la Policía Nigeriana. Las autoridades confirmaron que 31 sospechosos fueron arrestados en Europa y África durante redadas coordinadas dirigidas contra fraudes en línea y actividades de blanqueo de capitales.
Los investigadores dijeron que se cree que los sospechosos están relacionados con esquemas de fraude amoroso en los que los delincuentes construyen relaciones falsas en línea con las víctimas antes de manipularlas para que envíen dinero. Según las autoridades, las redes fraudulentas operaban utilizando identidades digitales anónimas y una infraestructura coordinada que abarcaba varios países.
En una redada destacada por los investigadores, la policía detuvo a un sospechoso acusado de vender información bancaria robada en línea y de facilitar el fraude mediante operaciones de lavado de capitales. Las autoridades incautaron aproximadamente 3.000 libras en efectivo y dos relojes Rolex durante registros realizados en una propiedad en las Midlands inglesas.
Las agencias policiales afirmaron que el fraude amoroso sigue creciendo a nivel global debido a la eficacia de la ingeniería social y las tácticas de manipulación emocional. Las víctimas suelen ser objetivo a través de aplicaciones de citas, redes sociales, servicios de mensajería y foros en línea, donde los estafadores pasan semanas o meses construyendo confianza antes de solicitar ayuda financiera.
Según el servicio británico de denuncia de fraudes Action Fraud, las estafas románticas suelen causar millones de libras en pérdidas anuales, con muchos incidentes que no se denuncian debido a la vergüenza o traumas emocionales sufridos por las víctimas. Los investigadores advierten que los grupos organizados de fraude combinan cada vez más estafas románticas con fraudes con criptomonedas, estafas de inversión y redes de blanqueo de capitales.
Los investigadores de seguridad también han observado un uso creciente de inteligencia artificial y tecnologías deepfake en campañas de fraude en línea. Los delincuentes utilizan cada vez más fotos de perfil generadas por IA, voces clonadas y vídeos manipulados para que las identidades falsas parezcan más convincentes. Los investigadores advierten que estas tecnologías están dificultando significativamente la detección de las operaciones de fraude romántico.
Las autoridades implicadas en la Operación Serafín afirmaron que la cooperación internacional sigue siendo fundamental porque muchos grupos de fraude operan en múltiples jurisdicciones utilizando plataformas de comunicación cifradas, identidades robadas y sistemas financieros offshore para ocultar actividades delictivas. Los investigadores añadieron que podrían seguir más detenciones e investigaciones financieras a medida que continúe el análisis de los dispositivos incautados y las pruebas digitales.