Lidl ha advertido a sus clientes sobre un incidente de seguridad que expuso información personal almacenada por un proveedor externo, lo que ha generado preocupación tras los informes iniciales que sugerían que los detalles bancarios podrían estar en riesgo. El minorista afirmó que la brecha afectó a los datos vinculados a su tienda online, pero recalcó que la información de pago, los datos bancarios, las contraseñas y las direcciones de entrega no fueron comprometidos porque se almacenan por separado de los sistemas afectados.
Según Lidl, partes no autorizadas accedieron a la información de los clientes asociada a su tienda en línea. Los datos expuestos incluyen nombres, direcciones de correo electrónico, números de teléfono, fechas de nacimiento y números de identificación de clientes. La empresa no ha revelado cuántos clientes se vieron afectados ni cómo los atacantes accedieron a los datos.
El minorista afirmó que actualmente no hay pruebas de que la información robada haya sido mal utilizada. Aun así, se ha aconsejado a los clientes que estén alerta ante correos electrónicos de phishing, llamadas telefónicas fraudulentas o mensajes de texto que puedan intentar explotar la información personal expuesta suplantándose por Lidl u otras organizaciones de confianza.
Lidl notificó a los clientes afectados por correo electrónico tras descubrir el incidente y reportó la brecha a la Autoridad Holandesa de Protección de Datos, según lo exigido por las normas aplicables de protección de datos. La empresa no ha declarado si las fuerzas del orden están investigando el incidente o si los atacantes exigieron un rescate.
Aunque la información financiera no fue expuesta, los expertos en ciberseguridad señalan que nombres, direcciones de correo electrónico, números de teléfono y fechas de nacimiento pueden seguir siendo valiosos para los ciberdelincuentes. Esta información se utiliza habitualmente para crear campañas de phishing convincentes o apoyar el fraude de identidad cuando se combina con datos obtenidos de otras brechas. Este riesgo existe incluso cuando las credenciales bancarias permanecen protegidas.
Lidl no ha identificado al proveedor externo de servicios implicado ni ha revelado qué medidas de seguridad adicionales se han implementado tras la brecha. La empresa tampoco ha confirmado si los datos comprometidos han aparecido en foros de ciberdelincuencia o si se han puesto a la venta en línea. En esta fase, no hay pruebas públicas que indiquen que la información robada de los clientes haya sido distribuida por los atacantes.