La policía japonesa ha arrestado a un hombre de 31 años bajo sospecha de crear y vender imágenes sexualmente explícitas de celebridades femeninas utilizando tecnología de inteligencia artificial generativa. La detención fue realizada por el Departamento de Policía Metropolitana de Tokio, que afirmó que el sospechoso subió contenido deepfake a sitios web de pago con membresía y utilizó herramientas de IA públicas para producir el material.

 

 

Según fuentes investigadoras, el sospechoso, identificado como Tatsuro Chiba de Sapporo, prefectura de Hokkaido, admitió las acusaciones durante el interrogatorio. La policía cree que publicó al menos 2.200 imágenes deepfake explícitas en sitios de suscripción entre diciembre de 2024 y mayo de 2025 y ganó unos 11 millones de yenes (aproximadamente 70.000 dólares estadounidenses) con la actividad. Las autoridades encontraron unas 520.000 imágenes deepfake almacenadas en su ordenador, muchas de las cuales supuestamente mostraban imágenes ficticias de actrices e ídolos pop.

La policía alega que el sospechoso utilizó software de IA generativa para entrenar modelos en imágenes de unas 300 figuras públicas femeninas, incluidas actrices y artistas, lo que permitió la producción de las imágenes explícitas. Los investigadores afirmaron que el sospechoso promocionaba el contenido a través de las redes sociales para atraer suscriptores que pagaban y ofrecía solicitudes de imágenes personalizadas a cambio de tarifas más altas. Los deepfakes se alojaban en plataformas de membresía donde los usuarios podían acceder al material mediante suscripciones de pago.

El caso pone de manifiesto los nuevos desafíos legales y de aplicación en Japón relacionados con el mal uso de la IA generativa. La legislación japonesa actual no criminaliza explícitamente la mera creación de deepfakes generados por IA, pero la distribución de material obsceno y la explotación comercial pueden ser procesadas bajo leyes de obscenidad y otras normativas. Las autoridades informan que este caso representa una acción de cumplimiento significativa contra la producción y distribución comercial de contenido deepfake sexualmente explícito.

Las investigaciones policiales comenzaron después de que los informes en línea sobre el contenido deepfake llamaran la atención, lo que provocó una investigación sobre las actividades del sospechoso y los sitios web de membresía implicados. La detención se realizó bajo sospecha de distribuir imágenes obscenas en violación de la ley japonesa, aunque los fiscales no han detallado formalmente los cargos ni las posibles sanciones. Las autoridades afirman que la investigación sigue activa mientras analizan el alcance de la producción y distribución del deepfake.

Los expertos han señalado que las herramientas de IA generativa han reducido las barreras técnicas para crear imágenes sintéticas realistas, lo que ha generado preocupación entre los juristas, las fuerzas del orden y los defensores de la sociedad civil. El marco legal de Japón está siendo examinado mientras funcionarios y responsables políticos consideran si son necesarias actualizaciones o nueva legislación para abordar los daños causados por imágenes deepfake no consensuadas y la explotación comercial de tecnologías de inteligencia artificial.

La acción del Departamento de Policía Metropolitana de Tokio forma parte de esfuerzos más amplios para abordar los delitos en línea relacionados con el uso indebido de IA y la distribución de contenido digital obsceno. Casos similares han surgido a nivel mundial mientras las autoridades trabajan para equilibrar la regulación de las tecnologías digitales con la aplicación de las leyes existentes de obscenidad y distribución.

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