Las autoridades taiwanesas afirman que los actores vinculados a China están utilizando cada vez más inteligencia artificial y tecnología deepfake en operaciones de influencia dirigidas a Taiwán. La advertencia fue emitida por la Oficina de Seguridad Nacional, que afirmó que las campañas están diseñadas para manipular la opinión pública y socavar la confianza social.

 

 

Según la agencia, las operaciones dependen de herramientas de IA para generar y distribuir grandes volúmenes de contenido engañoso a gran velocidad. Esto incluye artículos de noticias fabricados, publicaciones automatizadas en redes sociales e imágenes y vídeos sintéticos que se presentan como auténticos. Los funcionarios afirmaron que el material a menudo se difunde a través de redes coordinadas de cuentas y sitios web falsos para amplificar su alcance.

La oficina indicó que se cree que contratistas chinos, incluidas empresas tecnológicas y de marketing, están implicados en la producción y difusión del contenido. Estas entidades supuestamente utilizan sistemas automatizados para gestionar cuentas y publicar material en múltiples plataformas, lo que permite que las campañas escalen rápidamente con una participación humana limitada. Funcionarios taiwaneses describieron el enfoque como parte de un esfuerzo más amplio para ejercer presión mediante la manipulación de la información en lugar de la confrontación.

Los deepfakes y otros medios generados por IA son una preocupación creciente, según las autoridades, porque pueden imitar de forma convincente a personas y eventos reales. La oficina informó que imágenes y vídeos manipulados se han utilizado para tergiversar a figuras políticas y acciones gubernamentales, generando confusión y erosionando la confianza en fuentes de información verificadas.

Taiwán ha vinculado anteriormente tácticas similares a intentos de influir en el debate político interno, incluso durante periodos electorales. Los funcionarios señalaron que el uso de IA generativa reduce el coste y el esfuerzo necesarios para producir contenido falso y persuasivo, aumentando el volumen y la sofisticación de estas campañas.

En respuesta, las agencias taiwanesas están reforzando las medidas de detección y respuesta. El gobierno afirmó que está invirtiendo en herramientas técnicas para identificar medios sintéticos y comportamientos inauténticos coordinados, al tiempo que trabaja con grupos de la sociedad civil para mejorar la conciencia pública sobre los riesgos de desinformación. También se están ampliando iniciativas educativas destinadas a mejorar la alfabetización mediática.

La oficina afirmó que contrarrestar las operaciones de influencia impulsadas por IA requerirá una cooperación continua entre organismos gubernamentales, plataformas tecnológicas e investigadores independientes. Las autoridades chinas no han comentado públicamente las acusaciones específicas.

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