Snap se enfrenta a una demanda colectiva en los Países Bajos por acusaciones de que Snapchat utiliza funciones de diseño que fomentan el uso compulsivo, especialmente entre adolescentes y jóvenes adultos.
La organización de consumidores neerlandesa Stichting Massaschade & Consument (SMC) ha presentado el caso ante el Tribunal de Distrito de Ámsterdam. En lugar de buscar solo una compensación económica, la organización quiere que Snap cambie su funcionamiento de Snapchat, incluyendo que las funciones que considera adictivas sean deshabilitadas por defecto.
En el centro de la disputa está SnapStreaks, que registra cuántos días consecutivos dos usuarios intercambian Snaps. SMC sostiene que esta función convierte la comunicación diaria entre amigos en una obligación al recompensar la participación continua y dejar claro cuándo termina una racha.
La denuncia también se dirige a contenido que desaparece, reproducción automática y otros elementos de la interfaz de Snapchat que, según SMC, están diseñados para que la gente vuelva repetidamente a la aplicación.
Según el grupo de consumidores, Snapchat tiene más de seis millones de usuarios activos en los Países Bajos y es utilizado por más del 90% de las personas entre 13 y 24 años. SMC también afirma que un usuario medio abre la aplicación unas 40 veces al día.
La organización sostiene que los usuarios jóvenes son especialmente susceptibles a un diseño centrado en el compromiso y alega que Snap construyó deliberadamente su servicio en torno a mecanismos que maximizan la atención que los usuarios prestan a la plataforma.
Por ello, SMC pide al tribunal de Ámsterdam que exija cambios en el diseño de Snapchat. Según su enfoque propuesto, las funciones consideradas adictivas se desactivarían inicialmente, y los usuarios tendrían que elegir activamente para activarlas.
La demanda también busca una compensación para los usuarios de Snapchat en los Países Bajos. Los pagos propuestos oscilan entre 425 y 1.850 € por persona, dependiendo de factores como la edad del usuario y la intensidad del uso de Snapchat.
Con alrededor de seis millones de usuarios potencialmente representados, el proceso podría tener consecuencias financieras significativas si las reclamaciones finalmente prosperan. Sin embargo, las acusaciones no han sido probadas en los tribunales y el caso podría tardar años en llegar a una decisión final.
Snap ha rechazado la caracterización más amplia de su plataforma como insegura. En respuesta a la acción neerlandesa, un portavoz de la empresa afirmó que Snap sigue comprometida a hacer de Snapchat un entorno seguro, positivo y auténtico.
La disputa en los Países Bajos llega en un momento en que las empresas de redes sociales enfrentan un creciente escrutinio legal por funciones destinadas a aumentar la interacción. Acusaciones similares sobre el diseño adictivo de plataformas y los efectos de las redes sociales en usuarios jóvenes han dado lugar a demandas contra grandes empresas tecnológicas en todo Estados Unidos.
Se espera que la primera audiencia en el caso holandés de Snapchat tenga lugar aproximadamente tres meses después de la presentación.
