Los reguladores de la Unión Europea han ordenado a Meta que restablezca el acceso a los asistentes de IA competidores en WhatsApp mientras continúa una investigación antimonopolio sobre las prácticas de la empresa.
La orden provisional, emitida por la Comisión Europea, exige que Meta permita a proveedores externos de chatbots de IA utilizar WhatsApp bajo las mismas condiciones que existían antes de los cambios introducidos en octubre de 2025. La decisión está diseñada para evitar posibles daños a la competencia mientras los reguladores determinan si Meta ha violado las normas antimonopolio de la UE.
En el centro de la disputa está la decisión de Meta de restringir cómo las empresas de IA externas podrían interactuar con los usuarios en WhatsApp. Según la Comisión, los cambios en la política dejaron efectivamente a Meta AI como el único asistente de IA de propósito general disponible a través de la plataforma de mensajería. Los reguladores argumentan que tales restricciones podrían dificultar que los proveedores de IA competidores lleguen a los usuarios y hagan crecer sus servicios.
La investigación comenzó en diciembre de 2025 tras quejas de que Meta estaba utilizando la posición de WhatsApp en el mercado de mensajería para dar ventaja a sus propios productos de IA sobre sus competidores. En febrero, la Comisión informó a Meta de su opinión preliminar de que la conducta de la empresa podría haber infringido las normas europeas de competencia.
Meta restauró posteriormente el acceso para proveedores externos de IA, pero introdujo tarifas para las empresas que buscan ofrecer asistentes de IA a través de WhatsApp. Los reguladores europeos concluyeron que la estructura de precios aún podría impedir la competencia efectiva y dijeron que los cargos eran demasiado elevados para que muchas empresas operaran de forma viable en la plataforma.
La Comisión señaló que los asistentes de IA se están convirtiendo rápidamente en una forma importante para que los consumidores accedan a servicios de inteligencia artificial y que la intervención era necesaria antes de que pudieran producirse daños irreversibles en el mercado emergente. Teresa Ribera, vicepresidenta ejecutiva de la Comisión responsable de la política de competencia, afirmó que los reguladores no podían permitir que las empresas tecnológicas dominantes usaran su posición en el mercado para dar a sus propios productos una ventaja injusta.
Según la medida provisional, Meta debe restablecer las condiciones de acceso que existían antes de octubre de 2025 mientras la investigación continúa. Se espera que la orden permanezca vigente hasta que la Comisión tome una decisión final o hasta junio de 2029.
Meta ha rechazado la posición de la Comisión y planea apelar. La empresa sostiene que la decisión la obliga a proporcionar acceso gratuito a los servicios utilizados por algunas de las mayores compañías de IA del mundo y describe la orden como un exceso regulatorio.
Si los reguladores concluyen finalmente que Meta ha violado la legislación de competencia de la UE, la empresa podría enfrentar multas de hasta el 10% de sus ingresos anuales globales.
