Las pérdidas financieras vinculadas a estafas en redes sociales en Estados Unidos han alcanzado niveles récord, con nuevos datos que muestran que los estadounidenses perdieron más de 2.100 millones de dólares solo en 2025. El fuerte aumento pone de manifiesto cómo plataformas como Facebook se han convertido en un punto de entrada dominante para el fraude en línea a gran escala.
According to the US Federal Trade Commission (FTC) , casi el 30% de las personas que reportaron haber perdido dinero por estafas dijeron que el contacto inicial ocurrió en redes sociales. La agencia describió esta tendencia como un cambio importante en la forma en que las operaciones de fraude llegan a las víctimas, con las plataformas sociales superando ahora a canales tradicionales como el correo electrónico o las llamadas telefónicas en pérdidas totales.
La magnitud del aumento es significativa. Las pérdidas reportadas por estafas en redes sociales se han multiplicado aproximadamente por ocho desde 2020, lo que indica una rápida expansión de las operaciones de fraude organizadas dirigidas a usuarios a través de plataformas digitales.
Facebook sigue siendo la principal fuente de daños financieros reportados. Los datos de la FTC muestran que los usuarios perdieron más dinero por estafas originadas en Facebook que en cualquier otra plataforma, con WhatsApp e Instagram rezagados.
Los tipos de estafas que provocan estas pérdidas varían, pero han surgido varios patrones. Las estafas de inversión representan la mayor parte del daño financiero, con las víctimas reportando aproximadamente 1.100 millones de dólares en pérdidas. Estos esquemas suelen comenzar con anuncios o publicaciones que promocionan oportunidades de trading, seguidos de plataformas falsas que simulan beneficios.
Las estafas de compras son las más reportadas, normalmente implicando anuncios que dirigen a los usuarios a sitios fraudulentos o se hacen pasar por marcas legítimas. Las estafas románticas también siguen siendo muy extendidas, con los atacantes aprovechando perfiles personales y datos sociales para generar confianza antes de pedir dinero.
Los investigadores señalan que las plataformas de redes sociales ofrecen un entorno altamente eficiente para el fraude. Los atacantes pueden crear cuentas falsas a gran escala, explotar datos personales compartidos por los usuarios y utilizar herramientas de publicidad segmentada para llegar a determinados segmentos demográficos. Estas capacidades reflejan las disponibles para los anunciantes legítimos, permitiendo que las estafas se mezclen con la actividad normal de la plataforma.
La FTC advierte que las cifras reportadas probablemente subestiman el impacto real, ya que muchos incidentes no se reportan. Al mismo tiempo, los datos sugieren que las redes sociales se han convertido en el método de contacto más perjudicial financieramente para estafas en Estados Unidos, afectando a casi todos los grupos de edad.
Los resultados subrayan la creciente presión sobre las plataformas para reforzar los sistemas de moderación y limitar la publicidad fraudulenta, mientras reguladores y legisladores continúan examinando el papel de las redes sociales en la posibilitación de delitos financieros a gran escala.
