Una coalición de 19 grupos de privacidad, organizaciones de consumidores, empresas y académicos está pidiendo a los legisladores europeos que reactiven una propuesta que podría reducir drásticamente el número de banners de cookies que la gente encuentra en línea.

 

 

Los grupos quieren que los sitios web y aplicaciones reconozcan señales de privacidad automáticas enviadas por navegadores, sistemas operativos u otro software. En lugar de aceptar o rechazar repetidamente el seguimiento en sitios web individuales, los usuarios podrían establecer sus preferencias de forma centralizada y que esas decisiones se comunicaran automáticamente.

La propuesta se incluyó originalmente en el paquete Digital Omnibus de la Comisión Europea a través del Artículo 88b. La Comisión presentó el sistema como una forma de reducir la “fatiga de la bandera de cookies” manteniendo el control de los usuarios sobre el acceso a la información almacenada en sus dispositivos.

Bajo el enfoque propuesto, los navegadores podrían transmitir señales legibles por máquina que indiquen si una persona acepta o rechaza ciertos usos de sus datos. Los sitios web estarían entonces obligados a respetar esas preferencias en lugar de solicitar repetidamente la misma decisión mediante ventanas emergentes.

La reforma más amplia de las cookies de la Comisión también simplificaría las solicitudes de consentimiento que siguen siendo necesarias. Su propuesta incluye una opción de un solo clic para rechazar cookies y requeriría que los sitios web recuerden la decisión del usuario durante al menos seis meses.

Algunos usos de menor riesgo ya no requerirían consentimiento. La Comisión señala específicamente propósitos como las estadísticas de sitios web y la medición agregada de audiencia como ejemplos que podrían calificar para exenciones.

Sin embargo, el futuro de las señales automatizadas de privacidad es incierto. Los Estados miembros de la UE retiraron el Artículo 88b de la posición negociadora del Consejo en junio, citando la necesidad de una evaluación más profunda. El Parlamento Europeo aún no ha llegado a su posición final, lo que significa que las normas podrían cambiar significativamente antes de que se completen las negociaciones sobre una ley definitiva.

Los defensores de la privacidad están ahora impulsando la restauración de esta disposición. Su carta abierta de septiembre argumenta que la configuración centralizada de privacidad proporcionaría una forma más sencilla para que las personas ejerzan sus derechos de privacidad existentes, reduciendo al mismo tiempo las solicitudes repetitivas de consentimiento y las oportunidades para que los sitios web influyan en las decisiones a través del diseño de banners.

El debate también tiene implicaciones para la publicidad online y los editores. Representantes del sector han expresado preocupación de que las señales automáticas de privacidad podrían reducir el número de usuarios que consienten el seguimiento, lo que podría afectar a empresas que dependen de la publicidad personalizada.

Incluso si la UE adopta el enfoque de la Comisión, los banners de cookies no desaparecerían necesariamente por completo. La propia evaluación de la Comisión espera que los cambios reduzcan y simplifiquen significativamente su uso, en lugar de eliminar todas las solicitudes de consentimiento.

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